domingo, 14 de julio de 2013

La corrupción, empuja a YCRT a otra tragedia. Inseguridad, sobreprecios, accidentes no reportados y derrumbes en mina 5

La mina de carbón de Río Turbio administrada por YCRT es centro de las críticas desde el año 2004 en que 14 mineros perdieron la vida en un derrumbe. 

Sin embargo, a pesar de las inversiones publicitadas, la mina sigue siendo insegura por mal manejo de los recursos y corrupción. Todos hacen silencio; los obreros que hablaron con nosotros cuentan que en las últimas semanas no menos de tres incidentes podrían haber costado la vida de mucha gente. Sobrecarga de explosivos, voladuras mal programadas y túneles mal calculados, son solo algunas de las fallas que pueden ser letales en cualquier momento.
Lo que venimos informando desde hace mucho tiempo, toma cuerpo en las declaraciones obtenidas por OPI de operarios activos en la mina de carbón de Río Turbio, quienes se desempeñan en la empresa YCRT, operadora dedicada a la extracción de carbón para suministrar de ese combustible a la megausina instalada en cercanías de 28 de Noviembre.
El personal al que tuvo acceso OPI, por obvias razones no puede ser mencionado, pero sus declaraciones pudieron contrastarse con las de otros mineros e inclusive un personal que hasta hace poco tiempo se desempeñaba en el área de seguridad de Mina 5, lugar donde se han registrado los más diversos incidentes, afortunadamente, sin consecuencias fatales para los afectados.
Entre los hechos más relevantes de los cuales pudimos obtener testimonios, se encuentra uno ocurrido a fines del mes de junio, precisamente en Mina 5, en un lugar de las galerías donde se hacen las “aperturas”, los encargados de colocar cargas explosivas, en este caso gelamón que se excita con detonadores eléctricos, pusieron mayor cantidad de la requerida produciendo una sobrecarga y la explosión provocó que el sistema de cinta transportadora, una estructura muy pesada que traslada el carbón a los vehículos de carga, fuera removida de su lugar.
El segundo hecho de relevancia ocurrió el lunes 2 de julio a las 04:30 hs, cuando ingresaron al sector de galerías de Mina 5 los colectivos para retirar a personal del interior de mina. En ese momento, se estaban preparando las cargas de gelamón para explosionar las aperturas de túneles y aún así, el personal de seguridad que se encuentra en la barrera de contención, les permitió el paso a los vehículos. Alrededor de 5 micros pasaron y se estacionaron en el tope de la galería. Momentos después se produjo la voladura. Como consecuencia de la onda expansiva, uno de los colectivos Mercedes Benz, sufrió la rotura de los vidrios, afortunadamente sin daños personales. Inmediatamente los choferes se reunieron y decidieron elevar una nota a las autoridades del yacimiento, sin que hasta el momento hayan obtenido respuesta.
Debido a estos incidentes, indican las fuentes, el Subgerente de Seguridad Julio César Giordano y el Gerente de Explotación Fernando Lisse mantuvieron en una acalorada discusión, la cual fue presenciada por operarios. En ella, ambos jefes cruzaron acusaciones mutuas por supuestas responsabilidades, que a pesar de la gravedad, nunca fueron informadas ni tampoco aclaradas.
César Giordano es cuñado del diputado Edgardo Depetri y fue enviado allí por el legislador hace alrededor de 3 años; en tanto Lisse, también es amigo de Depetri y llegó a YCRT, hace algo más de 2 años, cuando asumió la conducción como Interventor, Atanasio Pérez Ozuna.
De acuerdo a lo que sabemos, la Policía Minera, enviada por la Subsecretaría de Trabajo, labró varias actas de infracción por falta de seguridad, hace algo más de un mes, pero nunca se supo qué pasó”, refirió uno de los entrevistados.
Otra de las personas consultadas, que trabaja en interior de mina, contó que no hace mucho venían haciendo dos aperturas, donde – según los cálculos topográficos – las galerías debían encontrarse y conectarse, pero por error de cálculo una salió varios metros sobre la otrahubo un derrumbe que no mató gente de casualidad. Allí quedó todo, le cargaron la culpa a los topógrafos y un fin de semana largo pagaron horas extras para “tapar la cagada” (SIC) y hasta usaron hormigón. Nunca se supo nada; bueno, al menos nunca públicamente”, sintetizó el entrevistado en su relato.
Otro que se desempeña en superficie relató un hecho ocurrido hace más o menos 3 meses atrás, cuando un pesado camión con grúa, al no estar debidamente calzado en la superficie se deslizó en una pendiente lesionando gravemente a un operariofue en chiflón 6 – dijo – estábamos a uno metros de distancias de donde se encontraba maniobrando el Mercedes sobre un terreno elevado. Como no le bajaron los apoyos hidráulicos, el vehículo con el peso empezó a rodar y se produjo un desbande, pero un compañero tuvo la mala suerte que le molió la pierna. Sin embargo, ese día, podría haber sido un desastre”, afirmó.
Un ex integrante del equipo de seguridad señaló, además, que en el denominado “Chiflón 3”, ducto de ventilación que tienen los socavones “hubo varios accidentes por derrumbes y no murió nadie porque Dios puso la mano”, sentenció.
Luego el personal se refirió a temas generales del yacimiento, como el funcionamiento deficitario de los servicios y básicamente relataron el nivel de corrupción que se aprecia en algunos sectores y especialmente en aquellos donde se realizan compras o se contratan servicios. “Hay muchos jefes que tienen sus negocios cerrados con la empresa. Otros proveedores que cuando uno mira las facturas, el mismo insumo cuesta 10 veces más que en un comercio de Río Gallegos. Las cosas que llegan para el yacimiento vienen a un valor increíble y los proveedores son de Gallegos o de Turbio y hay muchos negociados con esta gente”, explicó uno de los consultados quien mostró fotocopia de dos facturas sobre insumos de maquinarias con un sobreprecio que oscilaría entre el 35 y el 60% de los valores de esas mismas piezas compradas en plaza.
También se refirieron a la actividad del yacimiento y en general concluyeron que “no hay producción” y coincidieron en apuntar que “no llegan” a abastecer la usina con carbón local “falta por lo menos 3 o 4 años para poder producir lo que se necesita”, dijo uno de ellos y agregó “los equipos llegaron pero no hay lugar de expansión y eso va a llevar mucho tiempo”, a la vez que recordó “el asistente a una de las reuniones que mantuvo Julio De Vido y Baratta, con gente de YCR en (el Ministerio) Planificación cuenta que el Ministro dijo ““La usina va andar con carbón de Turbio o con carbón de afuera, pero va a andar”.
Otra de las anormalidades que marcaron con gran énfasis todos los entrevistados, es sobre la compra de equipos, especialmente los frentes, necesarios para habilitar la laboreo interno que permita extraer la cantidad de carbón que diariamente requerirá la generadora de energía.
Los equipos llegaron todos – explicaron – pero tenemos entendido que los precios no tienen nada que ver con el valor internacional que tienen en el mercado minero”. Más adelante, señalaron “estos equipos estuvieron frenados en Talleres porque no llegaron los polacos que deben instalarlos por una diferencia adeudada”, dijeron y más adelante ampliaron “lo que pasa es que los marchantes, los tienen que ingresar los polacos porque sino pierden la garantía y los tipos no vienen porque no les pagan”, indicaron.
De acuerdo a lo que OPI pudo saber, los marchantes permanecieron mucho tiempo a la intemperie (hasta al semana pasada) y especialmente en estos meses donde hizo tanto frío los sistemas hidráulicos que poseen estos aparatos, pueden ser afectados por la humedad, la nieve y el frío si no se los protege debidamente.
Los marchantes son enormes plataformas que soportan el cerro y se cierran o se abren de acuerdo a las dimensiones de la excavación y son sostén de las galerías a medida que avanzan los trabajos de excavación en las galerías y constituyen parte de los equipamientos que se han importado de Europa con el fin de abrir los tres frentes que necesita YCRT para cubrir la demanda que exigirá la meca usina.
El 14 de junio de 2004 14 mineros murieron asfixiados y quemados en la Unión 9 de Mina 5 como consecuencia de un incendio que se produjo en las cintas transportadoras. En ese momento la desinversión, la corrupción y el desinterés por preservar la seguridad de la gente, fue el detonante de la tragedia que aún hoy no ha sido debidamente aclarada ni los responsables materiales y políticos, debidamente encarcelados.(Agencia OPI Santa Cruz)