viernes, 6 de septiembre de 2013

Las pruebas de ADN y el "comportamiento errático", claves del fallo contra Mangeri

La Cámara del Crimen confirmó el procesamiento y detención, que adelantó Infobae. La sentencia contra el portero apuntó a sus movimientos luego del crimen de Ángeles Rawson.

Los restos de material genético encontrado en tres dedos de la mano derecha de Ángeles Rawson y que se condice con el ADN del portero Jorge Mangeri fue una de las pruebas clave que tuvo en cuenta la Cámara del Crimen para resolver que continúe detenido como único autor del crimen.
Si bien la defensa pretendía declarar nula esa parte de la prueba al considerar que es "parcial" ese material, la Cámara le dio relevancia absoluta a la existencia de material genético en los dedos anular, índice y mayor, y el cual es compatible con el ADN de Mangeri. Incluso le dio el "rigor científico" como tal, al considerar –por explicación de los peritos– que sólo podría ser el de otra persona con una probabilidad "de una en mil seiscientos noventa billones".
Los camaristas también remarcaron que se encontró ADN de Mangeri en la soga que sujetaba los tobillos de Ángeles cuando se la encontró en un predio del CEAMSE ya sin vida el 11 de junio pasado.
El otro elemento clave para la Cámara fue lo que hizo Mangeri en los días posteriores al crimen. El portero del edificio de la calle Ravignani se comunicó con un familiar y le dijo que se quería "ir lejos, bien lejos, a algún monte en Chaco o Corrientes". También le preguntó: "Yo no fui (el culpable), pero suponete que hubiera sido yo, ¿vos qué harías?".
Ese "comportamiento errático" al que hizo referencia la Cámara, también se suma al testimonio del portero que reemplazó a Mangeri en una licencia que se tomó el día del crimen.
Ese testigo aseguró al juez de instrucción Javier Ríos que a Mangeri lo vio "desmejorado", "hecho un trapo", y que la esposa del acusado le había informado que "se había vomitado en su cama".
"Esa perturbación emocional que exteriorizó los días posteriores al hallazgo del cadáver, era compatible con un estrés postraumático generado por la vivencia de un episodio violento que, evidentemente, lo había alterado psíquica y físicamente", determinó el tribunal a la hora de confirmar el procesamiento y prisión preventiva del hasta ahora único acusado por el caso.