viernes, 12 de julio de 2013

Una lesión en la ingle de Mangeri podría probar el móvil sexual

Se trata de la lesión número 33 del informe de la Junta Médica a la que Mangeri fue sometido el 18 de junio para corroborar el tipo y la data de lesiones que presentaba su cuerpo. 

Los peritos del Cuerpo Médico Forense describen esa lesión de la siguiente manera: "Excoriación lineal de 11 milímetros en trocánter izquierdo compatible con presión y roce con superficie dura de aristas filosas".

Los peritos que trabajan en la querella del padre de Angeles Rawson detectaron que el imputado tenía una lesión en la zona de la ingle compatible con un posible arañazo, lo que podría reavivar la hipótesis de un móvil sexual.
Se trata de la lesión número 33 del informe de la Junta Médica a la que Mangeri fue sometido el 18 de junio para corroborar el tipo y la data de lesiones que presentaba su cuerpo.
Los peritos del Cuerpo Médico Forense describen esa lesión de la siguiente manera: "Excoriación lineal de 11 milímetros en trocánter izquierdo compatible con presión y roce con superficie dura de aristas filosas".
Las fuentes explicaron que se denomina "trocánter" al extremo superior del fémur, por lo que también los médicos describen con ese término a esa región superior de la pierna ubicada unos 12 centímetros por debajo de la línea de la cintura y cercana a la ingle y los genitales.
Por este motivo, el abogado querellante, Pablo Lanusse, presentó un escrito en el juzgado de instrucción 17 de Javier Ríos, en el que solicita que los peritos oficiales respondan si esa lesión es compatible con un arañazo -como creen sus peritos-, y si para recibirla es una condición necesaria que Mangeri haya estado al menos con los pantalones bajos.
Mangeri había sido sometido a una primera revisión médica durante la madrugada del sábado 15 de junio, cuando quedó preso en la fiscalía de instrucción 35 al autoincriminarse ante la fiscal María Paula Asaro.
Es que Mangeri llegó a la fiscalía denunciando que había sido víctima de un "apriete" en el que lo habían picaneado y lastimado, pero los médicos que lo revisaron esa madrugada, de la Policía Federal, llegaron a la conclusión de que tenía dos tipos de lesiones: algunas compatibles con las producidas por la víctima y otras autoinfligidas para enmascarar las primeras.
Al quedar preso, el entonces juez subrogante a cargo de la causa, Roberto Ponce, ordenó que Mangeri sea sometido a una Junta Médica en el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia, que fueron los peritos que detectaron y describieron esta lesión que ahora podría comprometer al imputado ante un posible móvil sexual.
En tanto, hoy se conoció un video incorporado en el segundo cuerpo de la causa -por ahora tiene 11, es decir 2.200 fojas-, en el que se ve que el imputado Mangeri llegó al edificio de Ravignani 2360 junto a su esposa Diana Saettone, a las 0.59 del martes 11 de junio, cuando Angeles ya había sido asesinada pero aún estaba desaparecida.
El video fue captado por las mismas cámaras del edificio vecino de Ravignani 2330, que grabaron a Angeles llegando a su casa a las 9.50 del 10 de junio.
Voceros judiciales indicaron que su valor probatorio es que demuestra finalmente, y luego de las contradictorias versiones que el matrimonio Mangeri dio en la causa y por los medios, que el día del crimen el portero estuvo solo en su casa al menos hasta las 0.59 del martes, cuando regresó junto a Saettone, luego de haberla ido a buscar a la casa de sus suegros en General Pacheco.
Angeles (16) fue encontrada asesinada el 11 de junio en un predio de la CEAMSE en la localidad bonaerense de José León Suárez, con dos vueltas de hilo sisal enrollado en el cuello, sus muslos y pies atados y su cabeza cubierta con una bolsa de plástico.
Los forenses determinaron que la chica, que había desaparecido el día anterior cuando regresaba de una clase de gimnasia, murió por aplastamiento dentro de un camión compactador de basura o en la planta de la CEAMSE del barrio porteño de Colegiales.
Por el crimen, la madrugada del sábado 15 de junio fue detenido Mangeri, el portero del edificio de Ravignani 2360 donde vivía Angeles junto a su madre, su padrastro y sus hermanos.
Mangeri quedó preso tras incurrir en contradicciones y haberse autoincriminado cuando declaraba como testigo ante la fiscal Asaro, aunque luego se negó a declarar en tres indagatorias.
La prueba principal contra Mangeri es que hallaron su ADN en muestras tomadas debajo de las uñas de tres dedos de la víctima, lo que hace suponer que ésta lo arañó en un intento de defensa.
El 3 de julio, el juez Ríos procesó con prisión preventiva a Mangeri por el delito de "homicidio agravado por alevosía", que prevé prisión perpetua, algo que ya fue apelado por su defensa, encabezada por los abogados Miguel Angel Pierri y Marcelo Biondi, quienes además formularon un planteo de nulidad sobre la causa.