jueves, 11 de julio de 2013

Sin dólares, qué hacer con los ahorros

Guia básica para inversiones personales. Bonos dolarizados, ladrillos y CEDIN.

El viento de cola externo que disfrutaron los países emergentes en los últimos años y la Argentina en particular se está transformando en una leve brisa, como consecuencia de que el ciclo de dinero barato en el mundo está próximo a terminar y de que nuestro principal socio comercial, Brasil, está enfrentando problemas económicos que lo está obligando a depreciar su moneda: según lo que pronostica el Banco de Inversión Nomura Holdings, podría incluso entrar en recesión en el tercer trimestre del año.
A esta tendencia global, se le suma la preocupación de los ahorristas locales sobre las perspectivas más generales de la economía. El Gobierno deberá enfrentar desafíos de corto plazo, luego de las elecciones parlamentarias de octubre, como la corrección del deterioro de algunas variables, entre las que debe incluirse la cambiaria. A mediano plazo, quien acceda al poder en el 2015 deberá encarar reformas más profundas en una macroeconomía que acumula cada vez mayores inconsistencias. (Ver gráficos)
Guía básica para inversores
Guía básica para inversores
Este cambio de escenario es un recordatorio de que las inversiones deben cambiar al cambiar las expectativas. ¿En qué instrumentos se podría confiar ante este panorama? Con mucha prudencia e información, seseñamos aquí algunas de las alternativas:
CEDIN. El Certificado de Depósito para Inversión no es en sí mismo un instrumento de inversión. En todo caso, como aspira el Gobierno, se trata de un vehículo para concretar operaciones en el mercado inmobiliario. También es una forma legal de los ahorristas para hacerse de dólares, dado que se pueden comprar en el mercado secundario en pesos y luego transformarlos en dólares. Dado que no genera renta y de acá a octubre no se esperan sobresaltos en el dólar paralelo, no parece ser la mejor inversión dolarizada. Para aquellos que deseen comprar dólares de manera legal, es recomendable el Bonar VII, que se compra en pesos y uno se hace de los dólares el 12 de septiembre con una renta del 3,5%.
BAADE. Este Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo Energético se podrá comprar en pesos en el mercado secundario, entrará en vigencia el 17 de julio y tendrá un rendimiento del 4% anual y vencimiento en el 2016. Para quienes busquen bonos dolarizados, los Boden 2015 o el Bonar X lucen más atractivos dado que cuentan con mayores tasas de retorno, aunque es verdad que con mayor riesgo implícito. Debe destacarse que la probabilidad de default de los bonos argentinos es muy baja dado que los compromisos públicos en poder de tenedores privados es del 13,1% del PBI, un nivel muy bajo en comparación con el resto de los países latinoamericanos.
Dólar-linked. Son instrumentos de inversión que están emitidos en dólares, pero que se negocian en pesos (compra, cobro de intereses y amortización) según el tipo de cambio oficial de cada momento. Estos bonos en pesos, en donde el capital se ajusta por tipo de cambio oficial, ofrecen un piso de rendimiento del 23%, que es la devaluación esperada, al que se le suma una renta por intereses cercana al 1%. Para quienes necesiten invertir en pesos, es una opción más atractiva que los bonos de YPF en pesos que rinden 19% a un año de plazo y mucho mejor que aquellos bonos que ajustan por la tasa Badlar (tasa de plazo fijo por más de un millón de pesos) que rinden en promedio 17%.
Emprendimientos inmobiliarios. Los más atractivos son los nuevos emprendimientos que se ofrecen en pesos y en cuotas “desde el pozo”, en la preconstrucción. El ajuste de las cuotas puede tomar distintas formas: dólar oficial, índice del costo de la construcción, tasa de interés, etc. El ladrillo es la alternativa que sufre menos cuando hay crisis económicas, no sólo en la Argentina sino a nivel mundial. ¿Qué beneficios tienen los nuevos emprendimientos versus el mercado del usado? Que la caída promedio del 25% en el último año del costo de la construcción en dólares hará que en dos años, cuando se terminen los nuevos emprendimientos, los inmuebles usados tendrán que bajar para adecuarse a los nuevos precios. Por lo que la recomendación es vender los inmuebles usados o terminados y reinvertir en propiedades a construir. Primará la selectividad: los desarrollos inmobiliarios en barrios cerrados premium y unidades pequeñas, saldrán beneficiados.
Oro. Pareciera que está perdiendo su brillo. No es casualidad que el precio de la onza de oro (31,10 gramos) haya subido 150% desde que estalló la crisis de las hipotecas basura en el 2008. ¿Por qué? Dado que el oro no brinda renta alguna, se benefició ampliamente en un mundo en donde el costo del dinero era prácticamente cero y el dólar no paró de depreciarse en el mundo, siendo dicha moneda en que se expresa su cotización. En un escenario internacional en donde se espera que las tasas de interés globales vayan subiendo a sus niveles promedio de mediano y largo plazo, el oro podría continuar su tendencia declinante.
Pool de Siembra. Muchos inversores son tentados a invertir en pooles de siembra que ofrecen productos que se exportan y por lo tanto rentabilidades en dólares. Si continúa la salida de fondos de los países emergentes que se verificó en los últimos meses, el nivel de actividad de dichos países se resentirá: no sólo se espera que Brasil enfrente problemas de crecimiento sino también que China se acerque a una tasa de crecimiento de su economía del 7% anual, lejos de los dos dígitos de la década anterior. Por lo tanto, la demanda de productos agrícolas disminuirá, lo que podría llevar a una caída de precios. El riesgo implícito no justifica el rendimiento esperado.
La recomendación general es no pecar de de “exceso de confianza” que tantos patrimonios ha destruido. Una buena diversificación de las inversiones es la medicina más sana.
(*) Especialista en finanzas personales. Publicó Hombre rico, hombre pobre (2008) y Ser rico es posible (2009).