lunes, 15 de julio de 2013

Revelaron cómo será el fin de la vida en la Tierra

Científicos escoceses prevén que sucederá dentro de 2 mil millones de años. ¿Quiénes serán los últimos en sobrevivir?

Según investigadores escoceses, la vida en la Tierra desaparecerá en el año 2.000.002.013. A través de un modelo informático, estos científicos de la Universidad de Saint Andrews determinaron además cómo será este final y quiénes serán las últimas criaturas en sobrevivir.

De acuerdo al astrobiólogo Jack O’Malley-James, de la citada universidad, el final será una reacción en cadena, producto del avance del efecto invernadero. A medida que el Sol se torne cada vez más caliente, sólo los microbios que viven en las profundidades del planeta serán capaces de enfrentar estas condiciones.

En diálogo con el diario ‘The Telegraph’, O’Malley-James afirmó que primero se extinguirán las plantas y, luego, los animales, cuya desaparición dejará a una especie de diminutos microbios como los únicos que resistirán hasta los últimos días.

El proceso “va a ser muy hostil”, pronosticó el investigador. Sin embargo, no tendremos que soportarlo: el estudio aclara que el mundo acabará recién dentro de dos mil millones de años.

A medida que aumenta la temperatura del Sol por su creciente edad, más agua se evapora en la superficie terrestre. Esto provocará reacciones químicas que harán disminuir el dióxido de carbono. De continuar esta tendencia, dentro de mil millones de años los niveles de este gas serán muy bajos como para que las plantas puedan hacer la fotosíntesis, por lo que estas dejarán de existir. Una vez que esto ocurra, nada será igual para la vida en la Tierra.

Aunque la lejanía de este evento en un punto nos alivia, no puede negarse el problema que supone desde ahora el aumento de la temperatura media global, de la atmósfera terrestre y de los océanos. Actualmente, los expertos trabajan para encontrar formas de reducir los niveles de gases producto del efecto invernadero, para así evitar el calentamiento que podría llevar al fatal desenlace pronosticado por los escoceses.