martes, 9 de julio de 2013

La Cámpora acapara casi todas las gerencias estratégicas en Nación Fideicomisos

En pocos meses, reemplazó a cinco de los siete gerentes de la entidad oficial.

La Cámpora puso un pie en Nación Fideicomisos apenas empezó la primavera pasada. Antes de que pasara el verano, no obstante, se ocupó de acaparar cinco de los siete puestos clave en la empresa que, dentro del grupo Nación, es la encargada de estructurar los fideicomisos que financiaron algunas de las principales obras de infraestructura, además de a Aerolíneas Argentinas o Austral Construcciones, entre otras compañías.
Así surge de la información que Nación Fideicomisos entregó a la Comisión Nacional de Valores (CNV), según la cual, al 19 de marzo pasado, ya había reemplazado al gerente general, al gerente de Gestión y Control Interno, al de Análisis Legal y Fiscal, al Comercial y al de Operaciones.
"Hubo mucho movimiento de gente cuando entró La Cámpora -confió a LA NACION una fuente de la compañía, que pidió no ser identificada-. Decían que venían a mejorar la empresa, pero lo que terminó pasando es que cambiaron a todo el mundo y trajeron gente propia o ascendieron a otra que estaba alineada."
En septiembre pasado, Enrique Osvaldo Arceo entró al directorio del Banco Nación y fue nombrado presidente de Nación Fideicomisos. Arceo no sólo tiene en su currículum su título de abogado, el de doctor especializado en Economía del Desarrollo en la Universidad de París y el de docente de Flacso, sino que además es padre de Nicolás, uno de los economistas más cercanos al viceministro de Economía, Axel Kicillof.
A los pocos meses, se le sumó en el directorio de la empresa del grupo Nación otra camporista, Cecilia Fernández Bugna. Economista de profesión, Bugna venía de la Asociación de Economía para el Desarrollo de la Argentina (AEDA), amparada por el diputado Eduardo "Wado" De Pedro.
Así, entre septiembre de 2012 y marzo pasado, los representantes de La Cámpora en el directorio de Nación Fideicomisos impulsaron el nombramiento de Fernando García Díaz como gerente general, en reemplazo de Omar René Salinas; designaron a Gabriela Noemí Camilletti como gerenta de Planificación Estratégica y Control de Gestión, en el lugar de Alberto Gravisaco; reemplazaron a Justo Pío Sierra por Gustavo Gamito en la gerencia de Análisis Legal y Fiscal; ascendieron a Martín Roberto Duro como gerente comercial, en lugar de Sergio Molina, y nombraron a Marcelo Rubén Juiz como gerente de Operaciones, en reemplazo de Edgardo Rubén Kutner.
En rigor, sólo quedaron sin cambios en los últimos meses las gerencias de Administración y Finanzas y de Tecnología y Procesos, según surge de los documentos que presentó Nación Fideicomisos ante el organismo regulador.
"Siempre que cambiaba el directorio, había cambios, pero nunca algo tan grande", admitió otra fuente. "Acá buscan que todos estén alineados", deslizó. LA NACION intentó ayer comunicarse con el presidente de Nación Fideicomisos, pero no recibió respuesta a sus llamadas.
Nación Fideicomisos es una de las principales empresas fiduciarias del sistema financiero. Según sus estados contables al 31 de marzo pasado, últimos disponibles en la CNV, tiene en su cartera fideicomisos financieros públicos, como los que se usaron para financiar las usinas de Ensenada de Barragán (en Buenos Aires) y Brigadier López (en Santa Fe), que dependen de la empresa estatal de energía Enarsa, ahora en la órbita de Kicillof. Y privados, como el de Aerolíneas Argentinas o el polémico fideicomiso de Austral Construcciones (ACSA) que permitió financiar al empresario Lázaro Báez y que se adjudicó haber gestionado en su momento el mediático Leonardo Fariña.
Nación Fideicomisos ganó en el primer trimestre del año $ 7 millones, contra los $ 2,19 millones que había registrado en igual período del año anterior. La empresa propiedad del Estado forma parte del grupo Nación, pero funciona de forma independiente, con su propio directorio y estructura administrativa. El presidente de la compañía también es hoy vicepresidente del Banco Nación.