miércoles, 3 de julio de 2013

Fin de un ciclo: la deuda pública total subió por primera vez desde 2002

Economía remarcó que la porción de pago efectivo es de solo 18,1%. En el mercado hay 13,1% y El resto la tiene el Estado. El monto total pasó de 41,8% a 44,9% del PBI.


El proceso de desendeudamiento de la economía encontró un límite. Entronizado por el Gobierno como una de las políticas vitales de la última década, las cifras demuestran que por primera vez desde el default soberano, en 2012 la deuda pública bruta se incrementó u$s 18.500 millones. Dentro de ese dato conviven dos realidades de signo opuesto: la más positiva -que el Ministerio de Economía ayer se ocupó de destacar- es que el endeudamiento con inversores privados está en un mínimo de 13,1% del PBI, pero la más preocupante es que el creciente déficit fiscal está siendo cubierto con colocaciones dentro del propio Estado. Esto significa que hay una menor presión sobre el flujo de intereses, ya que los pagos de esas emisiones son neteados en la contabilidad pública. Pero al mismo tiempo hay un stock que crece, y que descansa en el oxígeno que todavía tienen las cajas del sector público como la ANSeS, el PAMI y los fondos fiduciarios.
El secretario de Finanzas, Adrián Cosentino, presentó ante los periodistas acreditados en el Palacio de Hacienda el informe de deuda pública de 2012, acompañado por su jefe de Gabinete, Paulo Farina, y el subsecretario de Financiamiento, Germán Plessen.
El funcionario remarcó que la deuda con el mercado descendió en u$s 1.369 millones, lo que significa “una baja en la participación” de ese sector sobre el total. El monto en manos del sector privado descendió 0,7 puntos porcentuales respecto de fines de 2011. También destacó que la deuda que tiene el mercado denominada en dólares representa apenas 9,6%, cuando en 2011 era 9,8%.
El dato de la deuda bruta total fue consignado de manera secundaria en el informe. En 2011 estaba incluida en el gráfico inicial de la presentación. Al cierre del año pasado, el total ascendía a u$s 197.464 millones, lo que representa a 44,9% del PBI, mientras que en el 2011 totalizaba u$s 178.953 millones, equivalente a un 41,8% del producto. El incremento nominal fue de u$s 18.501 millones, cercano a 10%.
Al mirar la composición, la deuda en manos de agencias del Estado es la única que aumentó: pasó de representar 52,9% del PBI a 58,1%, con una suba de u$s 20.155 millones.
El rol del Banco Central en el esquema de financiamiento también quedó de manifiesto en el informe. Más allá de los giros que recibe por las ganancias cambiarias que contabiliza el organismo, los adelantos transitorios y la emisión de letras eran en 2012 16% en el análisis por instrumento, frente a un 9% que había al final de 2011.
Aunque la pesificación es otro factor destacado por el Gobierno, todavía casi 60% de la deuda está nominada en dólares y euros. El porcentaje de bonos ajustables por CER bajó de 21% a 18% y en contrapartida las colocaciones en moneda doméstica se elevaron de 19 a 23%.
Ayer, en el Boletín Oficial fueron publicadas las resoluciones que avalan dos nuevas emisiones intrasector público. Una es por $ 900 millones, absorbida por la ANSeS, y otra de $ 300 millones, tomada por el Instituto de Ayuda Financiera de las Fuerzas Armadas.
Cosentino se refirió también al pago reciente de u$s 619 millones de bonos Discount emitidos tras los canjes de 2005 y 2010, señalando que su cumplimiento “corrobora una vez más la capacidad de pago y el compromiso de la Argentina de seguir cumpliendo con el cronograma de servicios regulares de deuda”.