martes, 16 de julio de 2013

Capturan en México al máximo líder del sangriento cartel de los Zetas

Miguel Angel Treviño Morales era uno de los capos del narcotráfico más buscados por su país y Estados Unidos.

Era el más sanguinario y el más buscado a uno y otro lado de la frontera con Estados Unidos. Después de “El Chapo” Guzmán, la fotografía del líder del cartel de los Zetas, Miguel Angel Treviño, alias el “Z-40” estaba en todas las comisarías de México. Desde anoche duerme en prisión.
El líder del cartel de los Zetas fue capturado ayer por la mañana en la ciudad fronteriza de Nuevo Laredo (Tamaulipas) por la Marina de México, se informó anoche.
La noticia la ofreció el periódico The Dallas Morning News a través de su corresponsal Alfredo Corchado, que citaba autoridades mexicanas y estadounidenses. Poco después la prensa local confirmó la detención citando fuentes oficiales y las redacciones de todo el país enloquecieron.
Treviño Morales es líder de la organización criminal conocida como Los Zetas, fundada por ex efectivos del Ejército mexicano a finales de los años noventa. En 1999 empezó a trabajar para Osiel Cárdenas Guillén, creando así el brazo armado del Cartel del Golfo. Pero en los Zetas se hicieron mayores y dieron un golpe de Estado para dejar de ser sólo el brazo armado y pactar con los hermanos Beltrán Leyva y dirigir el Cartel del Golfo.
“El Z-40” quedó al frente de la organización criminal luego de que Heriberto Lazcano, “El Lazca”, fuera abatido, en octubre de 2012.
Con la subida al poder de Treviño Morales, el grupo dio un giro aún más violento y se “internacionalizó”, extendiendo sus tentáculos desde el sur de EE.UU. a Centroamérica pasando por México.
El líder de los Zetas fue detenido en el mismo lugar donde nació el 18 de noviembre de 1970, en la ciudad fronteriza de Nuevo Laredo, en el noreste del país. Treviño Morales creció en una numerosa familia en Dallas, Texas, donde comenzó su carrera criminal a temprana edad, al unirse a la pandilla de los Tejas, dedicada al robo y al narcomenudeo en zonas de alta concentración de hispanos en territorio norteamericano.
De su mano, los Zetas pasaron de ser un modesto cartel fundado por soldados de élite a una auténtica factoría del mal. Una multinacional del crimen capaz de controlar cualquier cosa al margen de la ley. No sólo la venta y el trasiego de droga sino también la venta de alcohol, la prostitución, secuestro y extorsiones.
A Treviño se le atribuye la escalada de violencia que vive México en los últimos años y que incluye hombres decapitados, ahorcados o desmembrados. Esta detención es la más importante de la presidencia de Enrique Peña Nieto, quien sustituyó en diciembre pasado a Felipe Calderón, cuyo mandato estuvo marcado por una ola de violencia desatada por los enfrentamientos entre narcotraficantes y los operativos militares que causó más de 70.000 asesinatos.
La detención del líder de los Zetas significará seguramente a partir de ahora una oleada de muertes y ajustes de cuentas.