martes, 9 de julio de 2013

Boudou insiste en que no conoce al abogado que se quedó con Ciccone

El vicepresidente hizo una presentación en el juzgado donde está imputado por negociaciones incompatibles con la función pública por la compra de la imprenta que hace los billetes.

Amado Boudou no conoce a Alejandro Vandenbroele. Así lo explicó en su ya célebre soliloquio en el Senado cuando le habían allanado un departamento de su propiedad en Puerto Madero. Corría la Semana Santa de 2012 y la causa judicial en la que está imputado el vicepresidente avanzaba a pasos agigantados. Con el paso del tiempo se supo que Vandenbroele, quien encabezó el misterioso fondo The Old Fund que se quedó con Ciccone, había dormido en el departamento propiedad de Boudou. Pero ellos no se conocen. También había pagado el teléfono, el servicio de cable y de Internet. Incluso hacía algunos pedidos de delivery de comida. Pero no se conocen. Es que Vandenbroele sí conocía a José María Núñez Carmona, alter ego de Boudou, socio de Boudou y amigo de Boudou. Pero Boudou y el abogado Vandenbroele no se conocen.
La última reafirmación de aquel desconocimiento fue hecha por los abogados de Boudou hace dos semanas en el juzgado de Ariel Lijo. Diego Pirota y Eduardo Durañona, los defensores de Boudou-y uno de ellos también de Núñez Carmona- se quejaron sutilmente por un procedimiento ordenado por Lijo en el Palacio Duhau donde Boudou tiene una membresía y asistía a almorzar con asiduidad. Se presentó a declarar ante Lijo una integrante del plantel del programa Periodismo para Todos. Y dijo que tenía la información acerca de que en el Duhau había una filmación que mostraba a Boudou y Vandenbroele juntos.
Ya se ha escrito mucho acerca de esa reunión. E  inclusive Lijo, a pedido del fiscal Jorge Di Lello, tomó declaraciones a personal del Duhau. Allí le dijeron que los videos se guardan por un mes y luego se borran. La empresa de seguridad dijo algo parecido. Ante el nuevo testimonio Lijo ordenó un procedimiento. Y, según fuentes judiciales, se incautaron los servidores de las cámaras de seguridad. Boudou protestó por la realización del procedimiento porque, se hizo “sin comunicarlo” a las partes. De todos modos, no pidieron la nulidad. Pero dejaron sentado su desacuerdo.
En el mismo escrito criticaron a los medios que hablan de la foto o del video del encuentro entre Boudou y Vandenbroele. Los abogados señalaron que “No existen porque no existió dicha reunión, así como la ‘foto’ que decían poseer. Y todo ello no existe porque no ha existido la relación que se alude entre ambas personas”, dice el escrito de Boudou al que accedió Infobae.
En su anterior presentación Boudou había pedido que restringieran la investigación patrimonial en la causa por enriquecimiento ilícito. El juez ordenó hacer un peritaje de los bienes de Boudou y de sus testaferros desde 1997 en adelante. Pero el vice solicitó que el estudio se limitara al pedido que hizo el fiscal Di Lello quien solicitó que la investigación comenzara en 2008 cuando Boudou llegó al ministerio de Economía.
En la presentación hecha por Boudou se pide que el estudio se ciña  a 2008 o a lo sumo se extienda hasta 2005, fecha a partir de la que el vice presentó en el juzgado sus estados contables.
“Siendo así, el señor Juez -por vía de revocatoria- podrá dejar sin efecto el pedido de informes desde el año 1997 y acotarlo al año 2008, o en la hipótesis de máxima en cuanto al alcance del estudio, al año 2005, tal como mi asistido reconoció haber ingresado el 11 de diciembre de 2005 como Secretario General a la Anses y para luego a partir de 2008, haber asumido como Director Ejecutivo del mismo organismo”, dijo el vice en su escrito.
Boudou pidió que el juez revea esa situación y si Lijo contesta que no le hace lugar a su solicitud intervendrá la Cámara Federal. Mientras se espera una decisión de la Cámara Federal por un pedido de Boudou para que lo sobresean, el vicepresidente recibió una buena noticia de la Cámara de Casación. Dos jueces se ese tribunal le abrieron un resquicio para intentar anular el Caso Ciccone. Y con ello el vice tiene la esperanza de conseguir lo que viene buscando desde que el escándalo de la imprenta estalló: cerrar la causa. Una causa donde hay mucha información que revela exactamente cómo fue el desembarco de una empresa sin historia en la fábrica de hacer billetes.