martes, 25 de junio de 2013

Proponen vender Cedines a Venezuela (ante la falta de papel higiénico)

¿Una cuasimoneda destinada al fracaso? Así califican algunos expertos al Cedin, y otros bromean: "- Dicen que el uso que tendrán los Cedines será similar al de los Patacones. - Tendríamos que aprovechar que Venezuela tiene que importar papel higiénico y vendérselos..." Un chiste (para reir o llorar) que ilustra la siguiente nota del diario Hoy:


Fuente: Diario Hoy.
LA PLATA (Diario Hoy).- El operativo montado por el kirchnerismo para instalar al Certificados de Depósito para Inversión (Cedin) como “moneda” viable para el comercio doméstico empezó a frustrarse antes de ser parte del juego cambiario.  Especialistas en la materia aseguraron que la iniciativa va camino al fracaso ya que “apunta a un simple blanqueo” y no a una reactivación de la economía.
 
El primer montaje realizado por el gobierno surgió en la provincia de Córdoba de manos de un supermercadista que aseguró que en el comercio con proveedores aceptará  los certificados en cuestión. En esa misma sintonía algunos empresarios inmobiliarios sostuvieron que intercambiarían los bonos sólo con una prima del 20% extra sobre su cotización oficial.
 
Según el kirchnerismo la intención del programa no se reducía a un “blanqueo” de capitales, sino que también apostaba a reactivar la construcción y el mercado inmobiliario. Lo cierto es que la desconfianza sobre la iniciativa cambiaria oficial no ha mermado, y tanto empresarios como economistas sostienen que la “cuasimoneda” kirchnerista va camino a un rotundo fracaso.
 
“El uso que se le intentará dar a los cedines es similar al de los patacones u las cuasimonedas provinciales que se utilizaron en el momento de la crisis. No tenían el mismo valor, y hay que ver cuál es la quita del valor de emisión”, aseguró a Hoy el economista Juan Dumas.
 
Asimismo, el exSecretario de Comercio Exterior sostuvo que “ningún vendedor de un inmueble va a aceptar que le paguen con cedines, y va a pretender que se le pague con dólares”. De ahí que señaló que la reglamentación de la disposición será “crucial”, ya que hay que ver “si se le da la seguridad a los empresarios de que en el momento de la operación va a poder recibir dólares”.
 
Comparan a los bonos con la convertibilidad
 
El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) señaló en uno de sus último informes que los CEDIN que emitirá el Banco Central a partir de los fondos en dólares del blanqueo son un retorno "a la convertibilidad", ante el "fracaso" del cepo cambiario que trató "de imponer a la población que todas las transacciones se realicen en pesos".
 
Al respecto, IDESA aconsejó que "la tan proclamada soberanía monetaria no se logra con discursos sino con mejores instituciones, en particular, con un manejo más responsable y profesional del Estado".
 
En un trabajo técnico, el centro de estudio puntualizó que los CEDIN, "tal como fueron reglamentados, operarán como una moneda nacional convertible en dólares", con un "mecanismo análogo al que tuvo el peso argentino durante la convertibilidad de la década de los ‘90".
 
Rechazo del sector inmobiliario
 
Uno de los objetivos planteados por el gobierno apuntaba a que los bonos puedan reimpulsar la construcción y la actividad inmobiliaria. 
 
Desde dicho sector salieron a rechazar la iniciativa k. “Ahora tenés tres monedas para comprar viviendas; el peso, el dólar y ahora aparece el Cedin. Nos da la sensación de que el objetivo de la medida apunta a  un simple blanqueo en función de que ya están agotadas la reservas del Banco Central”, indicó a Hoy Aníbal Fortuna,  Presidente del Colegio de Martillero de la ciudad. Además sostuvo que la medida“no va a servir para el negocio inmobiliario” y es una muestra más del fracaso K ya que “intentaron (reactivar el sector) con el Procrear y ahora quieren hacerlo con el Cedin, pero no va a pasar porque la medida afecta a un núcleo muy reducido”.
 
EN FOCO
 
Una muestra de la economía en ruinas
 
El blanqueo de capitales, ideado para que mafiosos, narcotraficantes y corruptos puedan “legalizar” su dinero mal habido, ya de por si constituye un despropósito. Es una medida propia de un gobierno que se maneja como si estuviese a cargo de una republiqueta bananera, sin importar que ello implique convertir a la Argentina en una suerte de paraíso fiscal.
 
A los fines prácticos, para todos aquellos argentinos que tienen guardados dólares debajo del colchón o en cajas fuertes, como forma de preservar sus ahorros, los llamados Cedin no constituyen una garantía. Por el contrario, se encaminan a ser una suerte cuasimoneda trucha, que no tendrá otro respaldo que el hecho de encubrir la corrupción, por lo que nadie en su sano juicio querrá arriesgar su capital dolarizado a cambio de un bono de deuda que, teniendo en cuenta el contexto en que saldrá a la luz, corre serio riesgo de desvalorizarse de manera muy pronunciada.
 
En definitiva, lo que se está mostrando es la ausencia absoluta de una política económica seria que atienda los principales problema que hoy por hoy afectan la economía, como son la inflación, la recesión y la consecuente ausencia de inversiones.
 
Esta alocada idea de traer dólares al país sin importar su origen, lejos de constituir un efectivo mecanismo para frenar la fuga de capitales, está teniendo el efecto inverso. Hay números que hablan por si solos ya que, por ejemplo, desde la implementación de cepo cambiario, la caída de reservas y la aceleración en el retiro de los depósitos bancarios, no ha parado de crecer. En el caso de las reservas del Banco Central, se redujeron en un 17% (casi 10 mil millones de dólares), mientras en países vecinos como Uruguay, Brasil y Chile, se está dando el fenómeno inverso dado que vienen aumentando de manera sostenida, producto de que son países que están atrayendo inversiones genuinas.
 
Asimismo, distintos especialistas prevén que esté  año las cuentas públicas terminará con números en rojo que dan miedo ya que se proyecta un resultado primario deficitario por casi $20.000 millones y, a nivel financiero, la pérdida rondaría los $66.834 millones. Por ello la situación se vuelve cada vez más insostenible y por eso la estrategia de acelerar a fondo la emisión monetaria ya no puede sostenerse: lo que está escupiendo la Casa de la Moneda es un cartón pintado, con valor irrisorio. Hasta la moneda de Bolivia y Paraguay tienen mayor poder de compra que el peso argentino, lo que a su vez genera que, producto de esta alocada emisión, se recaliente aún más el proceso inflacionario.
 
Ante semejante escenario, lo que pueda recaudarse por el blanqueo, no será más que una gota de agua en el océano de la crisis. El kirchnerismo se acerca al final de su ciclo político, dejando la economía del país en ruinas.