lunes, 24 de junio de 2013

Pérez Esquivel y el líder qom piden al Papa una gestión ante Cristina

Félix Díaz y el Premio Nobel de la Paz mantuvieron una audiencia con Francisco. Advirtieron sobre las "graves violaciones a los DDHH de los pueblos originarios". Ayer, el Sumo Pontífice recibió a 300 niños

 El papa Francisco recibió en el Vaticano al argentino Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz de 1980, y al líder de la comunidad indígena Qom, Félix Díaz, quienes denunciaron la persecución y sistemática violación de los Derechos Humanos que sufren los pueblos originarios en Argentina.
Tras la reunión, Díaz afirmó que el Papa les transmitió la decisión de incluir el tema indígena en la agenda. Y les pidió que lo acompañen "en la lucha contra las injusticias del mundo".
"Lo defino como un hombre que tiene mucho interés de que el mundo se encuentre en armonía con todos los habitantes, y que todos los actores sociales se encuentren en armonía. Nos pidió que lo acompañemos y lo apoyemos para combatir este mundo tan injusto. Y que en eso, está muy interesado en incluir el tema indígena en la agenda", explicó el dirigente indígena.
Antes del encuentro, Pérez Esquivel había señalado en un comunicado que Díaz expondría al Sumo Pontífice "las graves violaciones a los derechos humanos que sufren los pueblos originarios en el continente latinoamericano".
"La Iglesia católica ha tenido un rol activo en la conquista de América y gran parte de complicidad con el genocidio de los pueblos originarios, esto es una parte de la memoria histórica de nuestros pueblos que no olvidaremos", sostuvo el titular de la organización no gubernamental Servicio Paz y Justicia (Serpaj).
Pérez Esquivel, quien solicitó la audiencia con el Papa, destacó que "asimismo también hubo muchos sacerdotes y órdenes religiosas que se pusieron del lado de los pueblos indígenas frente a la opresión".
"No es casualidad que un jesuita latinoamericano quiera recibir y escuchar a los pueblos originarios", expresó el Premio Nobel de la Paz antes del encuentro.