domingo, 30 de junio de 2013

Oyarbide desarma una financiera a pedido de Cristina

Se investigan movimientos millonarios de dólares hacia el exterior. “Esta causa es presidencial”, dijo el juez. El objetivo detrás de la denuncia es frenar el dólar blue.


El juez federal Norberto Oyarbide volvió a convertirse en aliado central del Gobierno, esta vez, en una misión central en un año electoral: “planchar” el dólar blue a través de una megacausa judicial por presunto lavado de dinero y evasión de impuestos.
“Esta causa es presidencial”, le dijo a otro magistrado en plena investigación hace poco más de un mes. Oyarbide remarcó el “interés de la Presidenta” y del titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, en ver prosperar la causa, que tiene en la mira una de las principales financieras del mercado: la casa de cambio Alhec. Su principal operador es el vicepresidente de la Cámara Argentina de Casas y Agencias de Cambio, Carlos Rivera.
Alhec es una firma argentina, pero se expandió a Uruguay y Chile. En los papeles, la financiera es propiedad de un croata-argentino, Juan Kresimir Bielic, actualmente prófugo de la Justicia. Bielic comenzó con una casa de cambio en la Galería del Este, en la calle Florida. Compró Alhec y se alió con Rivera, especializado en el manejo de dinero del fútbol. Juntos hicieron de Alhec la financiera preferida de los futbolistas y clubes. Ambos están prófugos de la Justicia. La financiera es donde los jugadores cambian sus sueldos por dólares y hacen giros al exterior. Pero no son los únicos clientes de Alhec.
“El Gobierno considera que hay un golpe financiero. Alhec era afín al Gobierno, manejaba órdenes muy grandes de transferencias de dólares afuera”, contó un financista a PERFIL. El viernes, el juez viajó a Uruguay, donde estarían las cuentas receptoras de esos dólares. La causa también golpeó de lleno al fútbol y puso a Julio Grondona, titular de la AFA, en el medio de rumores sobre sus nexos con la financiera. En los tribunales ya es vox populi que la causa es un vuelto de CFK contra el empresario del fútbol por el reclamo de una deuda. Pero en el mercado financiero descartan esa hipótesis. Y afirman que el verdadero motor de la causa es la guerra contra el dólar blue.
La AFIP detectó que los equipos de fútbol utilizaban clubes “fantasma” en el extranjero para comprar y vender jugadores, como reveló PERFIL en 2012. Los clubes lograban así permiso para comprar millones de dólares de manera injustificada. Echegaray denunció a los clubes en el Fuero Penal Tributario. El juez Javier López Biscayart cerró el expediente por inexistencia de delito. Pero el Gobierno necesitaba que esa causa avanzara.
Los intentos del secretario de Comercio Interior por frenar la subida del dólar no bastaban, y fue casualmente cuando Oyarbide comenzó a investigar por presunto lavado a la financiera, una de las principales del mercado. Incluso, en marzo, el juez ya había apuntado a Alhec en otra causa por operaciones cambiarias “dudosas” camufladas en la compraventa de paquetes turísticos.
Oyarbide acusa a los financistas de integrar una presunta “asociación ilícita”, y lo que comenzó como una investigación centrada en los pases de jugadores escaló proporciones mayores. El propio juez comentó en los últimos días a un allegado que la investigación sobre los jugadores era “anecdótica” frente a lo que había encontrado tras allanar Alhec: supuestos giros millonarios a cuentas en Uruguay de personalidades públicas. Hasta se habla de un ministro. En Juana Manso 550, Alhec tiene una sucursal al lado del edificio de la “La Rosadita” de Puerto Madero, como se conoce a la financiera SGI, del caso Lázaro Báez.